La logística ha dejado de ser una actividad centrada únicamente en el almacenamiento y transporte de mercancías para convertirse en un factor estratégico de competitividad para las empresas industriales. En un contexto marcado por la creciente complejidad de los procesos productivos, la volatilidad de los costes del transporte y la necesidad de ofrecer un servicio cada vez más ágil y eficiente, la optimización logística se presenta como una oportunidad para mejorar la rentabilidad, reducir errores y reforzar la capacidad de adaptación de las empresas del sector del envase y embalaje.
Estas han sido algunas de las conclusiones del Diálogo Intracluster “La logística como ventaja competitiva”, organizado por el Cluster de Innovación en Envase y Embalaje, con el apoyo de IVACE de la Generalitat Valenciana. El evento ha reunido a expertos del sector como Juan José Hernández, Gerente en TLSI; Pier Francesco Fefè, Sales Area Manager & G.M. Spain en E80 Group; y Víctor García-Vaquero, Co-fundador de Box to Box Consulting, quienes han compartido su experiencia sobre la integración de procesos, la automatización, la digitalización y el papel del packaging en la eficiencia logística.
La integración de procesos, clave para mejorar la competitividad
Durante el encuentro, los expertos han coincidido en que una logística eficiente comienza por una correcta organización e integración de los procesos productivos y de almacenamiento. La coordinación entre departamentos, desde producción y compras hasta logística y ventas, es fundamental para responder a las necesidades del mercado sin incrementar innecesariamente los costes operativos.
En este sentido, se ha destacado que uno de los principales desafíos para las empresas es gestionar el crecimiento de sus catálogos y la diversificación de referencias, que incrementan la complejidad de los almacenes y dificultan la planificación de existencias y movimientos de mercancías.
Asimismo, se ha explicado la importancia de disponer de datos fiables y definir correctamente los procesos antes de abordar inversiones en automatización. La incorporación de tecnología debe responder a necesidades reales y contemplar la evolución futura del negocio, evitando inversiones que puedan quedar desfasadas ante cambios en la demanda o en los productos.
El diseño del packaging también determina la eficiencia logística
Otro de los aspectos centrales del debate ha sido el papel que desempeña el propio envase en la cadena logística. Los expertos han señalado que el diseño del packaging debe incorporar criterios logísticos desde las primeras fases de desarrollo del producto, más allá de sus funciones de protección, presentación o comunicación de marca.
Factores como las dimensiones, la resistencia, el formato o las posibilidades de manipulación y apilamiento pueden condicionar directamente el aprovechamiento del espacio, la eficiencia del transporte y el funcionamiento de los sistemas automatizados.
En este sentido, se ha advertido de que un diseño inadecuado del envase puede generar sobrecostes, dificultar las operaciones de almacenamiento y comprometer la rentabilidad de proyectos de automatización. Por ello, se ha insistido en la necesidad de integrar el packaging en la planificación logística y coordinar su desarrollo con los requisitos operativos de cada empresa.
Automatización, rentabilidad y resiliencia
La automatización y la digitalización han ocupado también un lugar destacado en el encuentro. Los participantes han explicado que la incorporación de estas tecnologías puede mejorar la productividad, reducir errores y reforzar la seguridad de las operaciones, siempre que parta de procesos previamente definidos y adaptados a las necesidades de cada organización.
En relación con las inversiones, se ha destacado que su rentabilidad no debe medirse únicamente por el retorno económico inmediato, sino también por el coste total de las soluciones a lo largo de su vida útil y por los beneficios adicionales que generan, como la mejora de la calidad del servicio, la reducción de incidencias o el aumento de la capacidad operativa.
Asimismo, los expertos han identificado la resiliencia como un factor cada vez más importante en el diseño de las operaciones logísticas. La capacidad para responder a picos de demanda, cambios en los productos o incidencias operativas resulta esencial para garantizar la continuidad del servicio y acompañar el crecimiento de las empresas.
Los retos del transporte y la necesidad de anticipación
El debate también ha abordado las dificultades que afronta actualmente el transporte de mercancías, especialmente por la volatilidad de los precios, la falta de estabilidad en los costes y las dificultades para encontrar conductores profesionales.
En este contexto, se ha puesto de manifiesto la importancia de mejorar la planificación, aprovechar la capacidad de carga de los vehículos y avanzar hacia modelos de transporte más eficientes. Entre las alternativas analizadas se encuentra el uso de vehículos de mayor capacidad, como los dúo-tráileres, que pueden contribuir a optimizar los desplazamientos y reducir el impacto ambiental del transporte.
Los expertos han coincidido en que la logística debe entenderse como una inversión estratégica y no únicamente como un coste operativo. La integración de sistemas, el aprovechamiento de los datos, la colaboración con proveedores tecnológicos y la capacidad de anticiparse a los cambios serán determinantes para transformar las operaciones logísticas en una verdadera ventaja competitiva para la industria del packaging.




