La recuperación de materiales reciclables presentes en la fracción resto será uno de los grandes retos de la economía circular durante los próximos años. Así lo destaca Stadler, empresa especializada en el diseño y construcción de plantas de clasificación y reciclaje, que subraya el potencial de las tecnologías de separación para aumentar la disponibilidad de materias primas secundarias.
Según explica la compañía, el crecimiento de la generación de residuos, la evolución de la normativa ambiental y la demanda de materiales reciclados están impulsando nuevas inversiones en soluciones capaces de recuperar recursos que hasta ahora terminaban en vertedero o en instalaciones de valorización energética.
Stadler recuerda que, incluso en mercados donde la recogida selectiva está ampliamente implantada, una parte significativa de envases de plástico, metal, papel y cartón continúa llegando a la fracción resto, junto con otros materiales reciclables.
Para mejorar su recuperación, la empresa destaca el avance de tecnologías como la clasificación óptica, los sensores de alta precisión, la automatización y la inteligencia artificial, que permiten identificar y separar materiales con mayor eficiencia y obtener fracciones recicladas de mayor calidad.
La compañía considera que estas soluciones complementan los esfuerzos realizados en materia de ecodiseño y reciclabilidad de los envases, contribuyendo a incrementar el aprovechamiento de los materiales y a avanzar hacia los objetivos de economía circular marcados por la normativa europea.
Stadler también señala que el diseño de las instalaciones debe adaptarse a la elevada variabilidad de la fracción resto, incorporando soluciones flexibles que permitan responder tanto a las características del material de entrada como a la evolución de las exigencias del mercado y de la legislación.
De acuerdo con el informe Global Waste Management Outlook 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la generación mundial de residuos sólidos municipales podría alcanzar los 3.800 millones de toneladas en 2050, lo que pone de manifiesto la importancia de seguir mejorando los sistemas de recuperación y reciclaje de materiales.




