Delaviuda Confectionery Group, compañía de referencia en el sector de la confitería y especializada en productos de alta calidad como bombones y pralinés, planteó a SPG un reto muy concreto: encontrar una solución de packaging capaz de responder a las exigencias de un proceso de envasado especialmente sensible a la temperatura.
Desde SPG abordamos este proyecto como hacemos con cada desarrollo a medida: escuchando la necesidad real del cliente, analizando las condiciones de proceso y trabajando de forma conjunta para identificar la alternativa más adecuada. En este caso, la colaboración con Delaviuda se centró en la implementación de una solución basada en tecnología Cold Seal, orientada a optimizar el envasado de productos con alta sensibilidad térmica.
El principal reto técnico estaba en el comportamiento del chocolate durante el proceso de sellado. Tal y como explica Antonio Fernández, gerente de Compras, Aprovisionamiento y Desarrollo de Packaging en Delaviuda CG: “Necesitábamos un material que nos permitiera trabajar sin aplicar calor en las roldanas y reducir la temperatura en mordazas, ya que la temperatura podía afectar al producto, provocando alteraciones de color o generando residuos de chocolate en el envase”.
Con este punto de partida, y dado que la permeabilidad no era un requisito crítico para esta aplicación, la tecnología Cold Seal se posicionó como la solución más adecuada. Este sistema de sellado por presión, sin aporte térmico, permite evitar la transferencia de calor al producto y mejorar la estabilidad del proceso en línea.
La solución desarrollada ha permitido optimizar el envasado de bombones y pralinés, reduciendo incidencias asociadas al sellado térmico y garantizando una mayor integridad tanto del producto como del acabado final del envase.
Su implantación ha sido posible gracias a un trabajo coordinado entre los equipos técnicos de ambas compañías, con ajustes de proceso, validaciones en línea y un seguimiento cercano en cada fase del desarrollo. Desde Delaviuda destacan precisamente este enfoque colaborativo: “Es un proveedor con el que trabajamos de forma muy alineada. Conocen nuestras necesidades y se implican en el desarrollo para asegurar el resultado”.
Este proyecto es un buen ejemplo de cómo entendemos en SPG la relación con nuestros clientes: como un trabajo conjunto, basado en la cercanía, el conocimiento técnico y la implicación real en cada reto. Porque cuando el packaging debe adaptarse a unas condiciones de proceso muy concretas, contar con un partner capaz de desarrollar soluciones a medida marca la diferencia.




